La población de Teulada-Moraira es uno de los mejores destinos en Semana Santa y Pascua. El clima siempre suele ser benigno y las temperaturas invitan a disfrutar de actividades al aire libre. Los más valientes incluso pueden atreverse con un chapuzón. Pero lo que es seguro que puedes hacer es pasear. Unos paseos con muchas opciones. Entre ellas, nosotros te proponemos tres rutas en concreto para descubrir Moraira y su mar, el centro histórico de Teulada y, por último, la tradición y devoción de la localidad por Sant Vicent Ferrer.

Paseo por el carácter marinero de Moraira

Club Náutico

Aunque en la actualidad es más un recuerdo que una realidad, Moraira todavía respira un carácter marinero por los cuatro costados. Pescadores fueron sus habitantes durante muchos siglos. Fruto de esta economía son las huellas que quedan por el núcleo urbano y puedes reconocer. Como el edificio de la antigua lonja, situada en la Calle del Mar. Fue construido en 1943. Esta calle es también en comienzo del barrio marinero y en ella encontramos “El Margenot”, un antiguo dique de contención para los temporales de mar, levantado en 1935.

Desde esta misma zona tenemos acceso al Club Náutico de Moraira. Es una entidad importante en la localidad. Las instalaciones son de 1979 y cuentan con más de 600 amarres. En el barrio marinero los nombres de las calles hablan por sí solos: Calle Playas (recuerda la que había allí y hacía las veces de embarcadero) o Calle Almacenes (evoca los espacios destinados a almacenar la uva pasa que se exportaba al Reino Unido principalmente). 

Lugares obligatorios de visita son la Iglesia parroquial de la Virgen de los Desamparados, que fue construida en 1875 y el Castillo de Moraira, una torre vigía levantada en el siglo XVIII para controlar toda esta parte del litoral y protegerla de los asiduos ataques piratas.

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Paseo por un centro histórico medieval

Teulada La Vila

Teulada cuenta con un precioso centro histórico de origen medieval antiguamente amurallado cuyo trazado se remonta al siglo XIII. A lo largo de sus calles encontrarás algunas casas señoriales que conservan los característicos portales elaborados con tosca. Esta piedra se extraía de la dunas petrificadas junto al mar.

Iniciamos el recorrido en la Plaza de la Constitución junto al Ayuntamiento inaugurado en 1991 y nos dirigimos la Plaza de la Creu. El Carrer de Dalt es uno de los más auténticos y en él podrás contemplar algunos de estos ejemplos. Una calle que desemboca en la Plaza de España, donde está ubicada la iglesia-fortaleza de Santa Catalina Mártir, de los siglos XVI y XVII, la Casa Abadía (s. XVIII) y la Ermina de la Divina Pastora.

En este punto tienes que fijarte en el suelo. Verás el antiguo trazado de una torre defensiva así como las bocas de silos -destinados a guardar grano- de origen árabe.

Otro edificio que no hay que dejar de visitar es la Sala de los Jurados y Justicias, de 1620, situado en la Plaça dels Porxes. Fue sede del gobierno municipal. Si te fijas en la fachada, descubrirás un reloj solar, datado en 1639.

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Paseo por las huellas de Sant Vicent Ferrer

Ermita de la Font Santa de Teulada

Teulada-Moraira rinde una gran devoción a Sant Vicent Ferrer, un religioso cuyo paso por la localidad en el siglo XIV está presente a través de diferentes testimonios, sobre todo monumentales. En el interior de la iglesia parroquial de Santa Catalina Mártir se encuentra una capilla dedicado al santo con una imagen suya. Muy cerca de allí, en la calle Constança Ferrer, se haya la casa construida sobre el solar donde estuvo la vivienda de la hermana de Sant Vicent, que precisamente da nombre a la calle. Un panel cerámico lo recuerda.

La siguiente parada es en la ermita de Sant Vicent Ferrer, levantada en siglo XVIII y de estilo neoclásico. Su cúpula es claramente mediterránea con las tejas azules, verdes y blancas.

Por último, otra visita imprescindible se encuentra a medio camino entre Teulada y Moraira. Hablamos de la Ermita de la Font Santa. Situada en el punto donde según la tradición el santo hizo manar agua de una piedra cuando su hermana -Constança- tenía sed. Desde entonces la fuente nunca se ha secado. En el mismo recinto están la ermita, la casa del ermitaño y la fuente.

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Fotos (excepto la de portada) extraídas de la web de Teulada-Moraira Turismo.