Moraira y Teulada cuentan con un rico patrimonio monumental, en el que los edificios religiosos son fundamentales. Entre estos edificios, las ermitas son de las más importantes, como sucede en toda esta zona del Mediterráneo. En el caso de Moraira, una ruta que te recomendamos es la que lleva hasta la Ermita de la Font Santa. Desde el mismo hotel podemos ir caminando o si preferimos también podemos acercarnos en coche; no tardaremos más de 10 minutos.

Font Santa

Área recreativa de la ermita

La ermita data del siglo XX y tiene la casa del ermitaño adosada a sus paredes. Está ubicada en el lugar en el que según la tradición San Vicente Ferrer, patrón de Teulada, hizo brollar agua de un manantial, que estaba completamente seco, para calmar la sed de su hermana Constanza. Desde entonces y aunque haya sequía, de la pequeña fuente siempre emana agua. Esta ermita es tan popular que incluso se celebran unas fiestas populares cada año la primera semana de julio y desde el centro histórico de Teulada una romería la visita. Además dispone de una área recreativa.

Romería a la Font Santa

Romería a la Font Santa. Foto: Teulada Moraira digital

Muy cerca de la ermita, justo al otro lado de la carretera, se encuentra la Font de la Jana. Alrededor de ella existe una bonita leyenda ancestral, cuya historia tiene lugar precisamente en el solsticio de verano. Según ésta, cada noche del 23 de junio, la velada que marca el paso de la primavera al tiempo estival, allí se aparece una hada misteriosa llamada La Joanaina. Aquellos a los que notan su presencia, porque les habla, ella les concede deseos a cambio de que la carguen a sus espaldas y la acompañen a Teulada, cuyo camino es muy empinado. Solo hay una condición que deben cumplir: por ningún motivo deben girarse a intentar ver a la hada. Si lo hacen, el encantamiento se romperá de forma inmediata.

Fuente la Font Santa

Manantial en el interior de la ermita.

Una ruta con dos lugares muy interesantes para conocer, uno religioso y otro con una leyenda fantástica.